Rescatando el pasado

Fuente Álamo es un lugar cargado de historia. Durante mucho tiempo fue habitado por miles de seres humanos que dejaron las huellas de su presencia. Así, detrás de las construcciones de ladrillo, de los bellos mosaicos, de los utensilios agrícolas, de los vasos cerámicos y de las sepulturas de teja o piedra se oculta la memoria de quienes vivieron aquí. Personas como tú, con tus mismos sentimientos y cuya vida intentamos reconstruir devolviéndola al presente en un proceso de comunicación que nos hace viajar a través del tiempo.

Por eso, la recuperación de un yacimiento arqueológico como el de Fuente Álamo exige un gran compromiso político, social y profesional. Tres son los ámbitos en los que se desarrolla este proceso. El de la investigación: buscando el conocimiento exhaustivo de los distintos periodos históricos que se sucedieron; el de la protección y la conservación: mediante la protección legal y restauración de sus restos; y el de la socialización: dotando al yacimiento de la infraestructura, los medios e iniciativas necesarias que conviertan Fuente Álamo en un recurso cultural, turístico y  educativo para su disfrute por el conjunto de la sociedad.

Pero éste es un equilibrio frágil que podría romperse inesperadamente, de hecho Fuente Álamo no siempre fue tratado como debía. Para que esto no suceda, es necesario que veamos y comprendamos el patrimonio como esos bienes que un padre y una madre ceden en las mejores condiciones a sus hijos para que hagan un buen uso de ellos, bienes que con mucho esfuerzo, respeto y aprecio han cuidado durante años.