Historias en la tierra

El elemento más característico del yacimiento y principal foco de atención en Fuente Álamo han sido, sin duda alguna, sus mosaicos. Efectivamente, sólo por circunscribirnos a lo más reciente, tras las intervenciones arqueológicas de los años ochenta del siglo XX, la producción bibliográfica se ocupó principalmente de su estudio estilístico e iconográfico. Una situación que continuó asomados ya al siglo XXI, pues su musivaria seguía siendo protagonista absoluto de las referencias publicadas.

Sin embargo, nos encontramos ante un yacimiento de hondo recorrido y enorme potencialidad histórica, que apoyado en nuevos objetivos de investigación y una renovada metodología nos ha permitido abrir el horizonte de la investigación en Fuente Álamo más allá del resplandor de sus mosaicos.

Así lo han confirmado las distintas campañas de investigación arqueológica desarrolladas entre 2005 y 2012. En la actualidad Fuente Álamo se muestra como referencia diacrónica en el paisaje a lo largo de miles de años. Si en 1985, se hablaba de una villa de planta de bloque asomada idílicamente a las aguas de un arroyo, hoy emerge un excepcional edificio de peristilo, centro administrativo, político, económico y social en el territorio. Si hace treinta años, la cronología propuesta se situaba entre el siglo IV y la destrucción provocada por las invasiones germánicas del 409 d.C., hoy nos encontramos con un yacimiento con al menos cuatro grandes fases en su desarrollo:

  • La primera, desde la segunda mitad del siglo I.d.C. hasta abarcar la práctica totalidad del siglo III d.C. Se trata de un conjunto inédito de edificaciones –balneum-, cuyo núcleo central estaría formado por estancias destinadas al baño pero también con otras de clara utilización industrial.

  • La segunda fase, se corresponde con el establecimiento rural ampliamente conocido en la bibliografía, que redefinido en sus dimensiones y arquitectura posee una cronología que comprendería desde principios del siglo IV.d.C. hasta finales del V.d.C. Constituye el paradigma de las residencias aristocráticas tardoantiguas.

  • La tercera, entre los siglos VI y VII d.C., simboliza el momento de profunda transformación de estos asentamientos tras la caída del Imperio de Occidente y la plena época visigoda.

  • Por último, la cuarta fase, desde el primer tercio del siglo VIII d.C. hasta el siglo XIII d.C., en el que se produciría el proceso de islamización y su plena implantación hasta la reconquista cristiana.

  • Y de forma transversal a las cuatro fases un área cementerial, excavada sólo parcialmente, en la que se constataría la coexistencia o sucesión de ritos –pagano, cristiano e islámico- en un mismo espacio funerario.

En definitiva, Fuente Álamo se erige en un privilegiado laboratorio del pasado, para aproximarnos, desde el punto histórico-arqueológico, a la evolución de la realidad rural de un territorio y su compleja variabilidad según la época de la que se trate, ya sea romana, visigoda o islámica. Doce siglos de historia a nuestro alcance.

Actividades arqueológicas en Fuente Álamo: siglos XX-XXI

Año 1982

La primera excavación arqueológica “controlada” en el yacimiento tuvo lugar entre Enero y Febrero de 1982. La acción combinada de las aguas del arroyo y la subsiguiente actividad clandestina de expolio motivó que la Directora del Museo Arqueológico Provincial de Córdoba, Dña. Ana María Vicent Zaragoza, encargase a Luis Alberto López Palomo la actividad de urgencia que salvaguardase el mosaico que comenzaba a aparecer. Hay que recordar que la denominada Arqueología de Urgencia, estaba encomendada al Museo Arqueológico Provincial, que había creado el SIAUCO (Servicio de Investigaciones Arqueológicas de Urgencia de Córdoba).El estudio del mosaico Nilótico fue publicado por la Casa de Velázquez en su serie de Estudios y Documentos, III.

Año 1985

Tres años después de la aparición del Mosaico Nilótico, a instancias del Excmo. Ayuntamiento de Puente Genil y su Museo Histórico Municipal y de nuevo ante la necesidad de rescatar del expolio los fragmentos musivos que continuamente aparecían en la margen del arroyo, tiene lugar una Actividad Arqueológica de Urgencia, de nuevo bajo la dirección de Luis Alberto López Palomo. En este caso, la actividad estuvo ya autorizada y supervisada por la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía que en Junio de 1984 había recibido el traspaso de competencias en materia de Patrimonio Arqueológico y en 1985 había creado la figura del Arqueólogo provincial.

Desarrollada entre el 29 de Julio y el 5 de Octubre, la excavación puso al descubierto una buena parte de los restos de edificación de la “pars” urbana de lo que sin duda se configuraba ya como un asentamiento tipo villa con un amplio repertorio de pavimentos musivos geométricos y figurativos y un excepcional grado de conservación de sus estructuras.

La importancia de los resultados obtenidos en 1985 mostraron Fuente Álamo a la investigación y a la consideración de la comunidad científica como uno de los hitos de la arqueología romana de carácter rural más importantes de Andalucía.

En estos momentos se produjo la adquisición de los terrenos donde se había llevado a cabo la intervención, pasando a ser propiedad municipal, y la apertura del Expediente de Bien de Interés Cultural para el yacimiento.

Años 2001 – 2004

Tras un periodo de abandono e inactividad, a partir del año 2001 comenzó una revitalización del yacimiento gracias a una subvención de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía para la puesta en valor de elementos patrimoniales singulares. Tras la adecuación de la propiedad municipal (nuevo vallado, limpieza, ajardinamiento y mobiliario), la siguiente actuación consistió en la dotación de una cubierta de protección y pasarelas de visita a los restos arqueológicos excavados en 1985.

En consecuencia, y en cumplimiento de lo previsto en el Reglamento de Actividades Arqueológicas (Decreto 168/2003 de 17 de Junio) se llevó a cabo una Actividad Arqueológica Puntual entre el 21 de Enero y el 2 de Marzo de 2004.

La intervención consistió en la excavación de una zanja de entre 1 y 1,35 m. de anchura y profundidad máxima de 0,60 m. que circundaba la zona afectada por las zapatas, vigas de arriostramiento y red de drenaje de la cubierta.

Año 2004

En Febrero de 2004, a petición del Excmo. Ayuntamiento de Puente Genil, el Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada, bajo la dirección de José Antonio Peña Ruano, realizó una prospección geofísica mediante radar de subsuelo en el sector nororiental de la propiedad municipal aún no excavada y en la que se suponía la continuación de las estructuras exhumadas en 1985.

De los cinco sectores explorados, los resultados más interesantes se dieron en los denominados N, C y E. Lo cual sirvió para orientar la excavación arqueológica en el lugar en el que los mapas de anomalías indicaban la localización de estructuras.

Posteriormente y aprovechando la circunstancia excepcional de que las zonas exploradas fueran excavadas, Javier Claros Domínguez, en el ámbito del Máster Interuniversitario de la Universidad de Granada, realizó su trabajo fin de Máster reprocesando los datos e imágenes obtenidas en la A.A.P. comparándolos con las estructuras excavadas.

Año 2005

Siguiendo lo establecido en el Plan Director de Actuaciones del Yacimiento Arqueológico de Fuente Álamo y con vistas a los proyectos de puesta en valor y restauración del yacimiento, en Octubre de 2005 se inició una Actividad Arqueológica Puntual, concluyendo ésta, en Septiembre de 2009.

Los resultados supusieron un verdadero salto cualitativo en la interpretación de la secuencia histórica del yacimiento. Así sucedió con el reconocimiento de cuatro fases de ocupación entre las que se incluiría el establecimiento en la I Fase de un asentamiento interpretado como un “balneum” sobre el que, una vez abandonado, se construiría la Villa (Fase II – con dos subfases). Asimismo se ponen de manifiesto la intensidad de ocupación del yacimiento en época visigoda e islámica (Fases III y IV), hecho sobre el que en actividades anteriores se había pasado de puntillas.

A todo ello se uniría, la entidad de las estructuras excavadas y la aparición de nuevos pavimentos musivos que venían a enriquecer el número y carácter de los ya existentes. Después de 20 años tras la primera excavación en extensión, esta campaña mostró el verdadero potencial que para la investigación posee Fuente Álamo.

Los dos volúmenes de la Memoria Preliminar pueden consultarse en este enlace.

Año 2008

Con motivo de la construcción del Centro de Visitantes, urbanización de accesos y dotación de servicios al yacimiento, tuvo lugar entre 2008 y octubre de 2012 una Actividad Arqueológica Preventiva “Control arqueológico de movimiento de tierras”.

La actividad se adecuó al ritmo temporal de las obras contempladas en el Proyecto de construcción del Centro de Visitantes. Los resultados certificaron, entre otros, la existencia al Norte de la zona de hábitat, de una necrópolis, no excavada en su totalidad, pues su extensión se escapaba más allá de los límites de la propiedad municipal, con tres fases de ocupación ininterrumpida, romana, época visigoda e islámica.

Año 2010

Con motivo de la instalación de una nueva cubierta, plataformas de acceso y pasarelas de visita en el yacimiento arqueológico de Fuente Álamo, tuvo lugar una Actividad Arqueológica Puntual control arqueológico de movimiento de tierras.

Año 2011

Con motivo de las labores de encauzamiento del arroyo de Fuente Álamo a su paso por el yacimiento arqueológico y con el objetivo de prever posibles afecciones al patrimonio tuvo lugar una Actividad Arqueológica Preventiva Control del movimiento de tierras.

Los trabajos de excavación y documentación del registro arqueológico se desarrollaron entre Marzo y Abril de 2011, siendo los resultados negativos.

Año 2012 / 2013

Las labores de puesta en valor del yacimiento promovieron la realización de una Actividad arqueológica puntual que culminaron con la excavación de la zona sur del yacimiento donde, separada por el cauce actual del arroyo, se ubica la continuación de la “pars urbana” de la uilla